Dimensión incognoscible 





Divinidad: orígen último del que en verdad todas las cosas nacen, por el que todas viven y al que todas regresan. Taittiriya Upanisad

Al fin y al cabo Dios es una figuración antropomórfica que hemos hecho los humanos para expresar la dimensión absoluta de todo lo que existe. Marià Corbí
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Hay una cosa que es: "la totalidad de lo que es" y hay un instrumento interpretativo de este hecho: el concepto de Dios. La pregunta adecuada no es la de si Dios existe o no existe, lo que hace falta preguntarse es a qué se refiere el concepto de Dios. De qué estamos hablando cuando se habla de Dios. Del mismo modo que la pregunta pertinente no es la de si existe o no el número dos sino a que nos referimos cuando utilizamos el número dos. La pregunta de si Dios existe acostumbra a hacerse desde la separación del hombre y el cosmos, desde la dualidad, entonces Dios seria una entidad exterior. Pero Dios no es nada exterior separado del hombre, perqué el hombre forma parte de esta totalidad.

La dimensión absoluta no la puede dar en exclusiva el conocimiento científico basado en el empirismo. Esa dimensión no puede ignorar lo que se esconde más allá de las posibilidades de cuantificación. Hace falta admitir que lo actualmente mensurable es una pequeña parte de una totalidad inalcanzable, indefinible (1).

Podríamos preguntarnos si tiene algún interés considerar esta dimensión desconocida. Parecería que asentar la vida sobre unos fundamentos tan poco determinables es una temeridad, una carencia de rigor, pero la cuestión de fondo que aquí se debate es la de la aceptación de lo que es, por incierto o desagradable que esto suponga, o el aferramiento a la parcialidad, en busca de una falsa seguridad (2).

Esta no fundamentación es lo que podemos denominar vacuidad en la terminología budista. Aquello cuantificable, aquello que denominamos forma no es más que manifestación de la vacuidad. Con el aferramiento a la forma, en la dimensión relativa, ignorando la existencia de un marco ampliado que es la dimensión absoluta, difícilmente puede haber un verdadero conocimiento.
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(1).- La ciencia debe ser más humilde porque no es la verdad. La ciencia es como una filosofía que busca la verdad. Las verdades científicas hoy, tienen que ser falsas mañana porque avanzamos hacia la comprensión del universo, de la materia, de la vida y no lo hemos descubierto todavía, así que todo es falso por el momento, son aproximaciones nada más. Alejandro Jodorowsky

(2).- Crees que lo que no puedes ver con los ojos del cuerpo no existe. Esta creencia te lleva a negar la visión espiritual.  Un Curso de Milagros



jordi v.

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Escenarios interiores 




La acción con sentido no es la que va de fuera a dentro, esto es obediencia, que no presupone ningún convencimiento. La acción con sentido necesita del convencimiento y este únicamente puede ir de dentro a fuera. ¿Como porque es la hora o porque tengo hambre?

La existencia del cosmos es anterior al hombre. Es un primer principio. La historia no puede confundirse con la naturaleza ni a la inversa. La naturaleza humana es algo más que la historia o la cultura, por muy determinantes que sean estas últimas. El hombre se relaciona con el cosmos participando del mundo de la química o de las energías pese a que los conocimientos de la ciencia son todavía en el dominio del no saber (1).

Una concepción humana integral no puede ignorar la existencia de unos orígenes que se pierden o se encuentran en lo infinito exterior e interior, escapando a la materialidad de aquello palpable, cuantificable. No es posible entender algo sin considerar la totalidad de la que forma parte. Para comprender las características de una nube hace falta tener presente la naturaleza del cielo que le sirve de fondo. Pese a la imposibilidad de conocer la dimensión absoluta de la realidad hace falta no menospreciar este fondo originario. El misterio nos envuelve y seguirá envolviéndonos. Si únicamente consideramos aquello material, dejando de lado todo lo que escapa a nuestras posibilidades de cuantificación estaremos viviendo en la ignorancia, atrapados en la parcialidad. Hace falta considerar el ser humano íntimamente relacionado con un entorno que lo supera, sin que esto deba provocar el menor asomo de aflicción, siempre que esta relación del hombre con el cosmos sea de armonía, no de confrontación.

La comprensión del argumento de una pintura mural es limitada si nos centramos en una parte de la obra. Si observamos en un zoom una zona muy concreta no llegaremos a la misma comprensión de la obra que si observamos el mural de una manera más general. La percepción materialista del mundo reduce el campo de visión al ignorar que la energía es anterior a la materia y por esto más primordial. La materia es una propiedad de la energía. Sin un marco de referencia que se expanda hasta las fuentes, a los orígenes, la visión que nos pueda aportar un conocimiento especializado con toda su utilidad posible no dejará de ser parcial y si pretende trascender su ámbito para proponerse como horizonte final, se convertirá en una visión totalitaria al dar por absoluto lo que sólo es relativo.

Donde todo es historia, donde todo es cultura también todo es obediencia, es decir carencia de libertad, puede haber cambio exterior pero ausencia de transformación individual, falta de sentido (2).

La experiencia de lo que va más allá de la materialidad es liberadora. Todo apego, avidez o pasión es esclavitud de aquello externo, es parcialidad. No es por el rechazo, ni por ninguna clase de odio sino por el desapego respecto del mundo material que es posible vivir la experiencia de la vacuidad, es el movimiento que nos lleva más allá de lo conocido, en la dirección de un principio sin nombre, del que todo emerge.

jordi vilanova


(1) Nassim Haramein 2003: http://vimeo.com/10067129 , Dan Winter: vimeo.com/18975902

(2) Lo que se te es impuesto desde el exterior no tiene ningún valor. Bertrand Russell









Cui Xiuwen - Existential Emptiness No. 16 (detail), 2009

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Buddhismo y deseo 



Unos textos explican la dificultad en la traducción de la palabra tanhá (en pali), trishna, o trsná (en sánscrito).

La palabra que suele traducirse por deseo significa propiamente sed... Pocas ideas han contribuido más a malentender el buddhismo en occidente como la creencia de que Buddha 
condenando todo deseo reduce al hombre. 

Raimon Panikkar. El silencio de Buddha

 La palabra literal que usó Buda para describir la causa de sukkha [sufrimiento] no fue deseo; fue tanha, que significa "sed", o "avidez". Connota lo que también paríamos llamar aferrarse: la tentativa de aferrarse a una experiencia inaprensible, no el deseo de felicidad o de estar completos. Como terapeuta que ha pasado los últimos treinta años involucrado en una integración del budismo en la psicoterapia, he visto lo crucial que puede ser esta distinción. Establecer el deseo como el enemigo y luego tratar de eliminarlo es intentar destruir una de nuestras cualidades humanas más preciadas, nuestra respuesta natural a la verdad del sufrimiento. El budismo no pretendía ser un camino de destrucción, era un camino de autocomprensión. 

Mark Epstein 

Otra posibilidad interpretativa es la que hace Osho dando al deseo un sentido negativo como sinónimo de pasión, apego, pero distinguiendo un sentido positivo que denomina necesidad: La vida debe estar basada en necesidades, no en deseos. Las necesidades están bien: necesitas alimentos, necesitas ropas, necesitas un refugio, necesitas amor, necesitas relaciones. Está muy bien, no hay nada malo en ello. Las necesidades pueden colmarse; los deseos son básicamente imposibles de satisfacer. 

 Osho. Dijo el Buda 

Avidez sería el apego a un deseo artificial, mientras que un deseo aceptable pudría también denominarse necesidad*. El primer caso sería una especulación de la mente, el segundo seria un impulso vital, instintivo.

 Antonu De Mello, lo explica así en "La iluminación es la espiritualidad": Buda dice; «El mundo está lleno de dolor, que genera sufrimiento. La raíz del sufrimiento es el deseo. Si quieres arrancarte esa clase de dolor, tendrás que arrancarte del deseo». El deseo ¿Es cosa buena?. Es cuestión de lenguaje, pues la palabra deseo, en español, abarca deseos buenos, que son estímulos de acción y deseos estériles, que a nada conducen. A estos deseos, para entendernos, vamos a llamarlos «apegos».

 (*) Epicuro hacía una distinción muy parecida: "Hay que saber que, de los deseos, unos son necesarios, los otros vanos".


 

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La naturaleza como argumento de representación 





La naturaleza ha sido y es un tema recurrente en la representación plástica. A pesar de todo el peso de la cultura no hemos dejado de ser parte de este mundo natural que nos rodea(1).

Cuando dirigimos la mirada más allá de nuestro pequeño yo, observamos algo que resuena con nosotros. Reconocemos el vínculo todavía presente, retornamos por unos instantes a esta fuente oculta que nos habita(2).

La relación de los hombres con la naturaleza ha sido entendida muy diversamente en culturas varias, estas diferencias van desde la superioridad de quien se cree el propietario exclusivo con derecho a disponer de todo hasta quien entiende la necesitado de armonizar, y aprender de los procesos naturales(3). Los abusos del hombre han acabado por amenazar la propia supervivencia.

Hay pues una mirada de conquistador, mediatizada por el valor de uso, instrumental, o la del observador que disfruta sin una finalidad utilitaria. En el primer caso el encuentro es en la distancia, en el segundo se trata de una amistad, se palpa la proximidad, la conexión.

La naturaleza como argumento fotográfica también resulta la expresión de una necesidad individual a la vez que colectiva, es una demanda de presencia, una reivindicación física de espacio para el goce, un llamamiento a la memoria para despertar lo adormecido(4). Así, el bien que hay en la naturaleza shttp://www.blogger.com/img/blank.gife percibe bajo la condición de belleza.

jordi vilanova


Notas

(1) "Por muy "civilizados" y educados que estemos en un entorno artificialmente inventado, todos parecemos poseer un innato anhelo de la primitiva simplicidad ligada a una forma de vida natural. " D. T. Suzuki.

(2) "La naturaleza tiene siempre los colores de espíritu" Ralph W. Emerson. "las diez mil cosas y yo somos de una misma esencia" Sosan.

(3) Una vez vino un monje a Gensha y quería saber dónde estaba la entrada al camino de la verdad. Gencha le preguntó: ¿oyes el murmullo del arroyo? Sí, lo oigo, respondió el monje. Pues allí está la entrada, le dijo el maestro. Suzuki, D.T.: Introducción al budismo zen.

Un monje preguntó a Wei-kuan de Hsing-shan: "¿Qué es el Tao?"
Wei-Kuan: "¡Qué bella montaña!".
El monje: "Le pregunto sobre el Tao, ¿por qué me habla de la montaña?"
Wei-kuan: "Mientras no conozca la montaña, no tiene ninguna posibilidad de alcanzar el Tao".
Suzuki, D.T.: Le non-mental selon la pesée zen.

(4) "De nada se hacen tantas fotos o películas como de aquello que se sabe amenazado de desaparición" Regis Debray.





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Filosofía china 





El duque y el carretero


Un día en que el duque de Huan estaba leyendo en la sala, y el carretero Pian fabricaba una rueda al pie de la escalinata, éste dejó su cincel y su mazo, subió y preguntó al duque: "¿Puedo preguntaros de que trata lo que leéis?"

Respuesta del duque: Son las palabras de los sabios.

-Pero ¿viven esos sabios?

-No, murieron hace tiempo.

-Entonces concluyó el carretero- lo que leéis no es más que los desechos de los sabios.

Y el duque Huan exclamó: ¿Cómo puede un carretero discutir lo que leo? Si puedes justificarte, sea. Si no, morirás.

El carretero Pian dijo entonces: Vuestro servidor ve las cosas desde su humilde experiencia. Para fabricar una rueda, un golpe demasiado suave no mella; uno demasiado fuerte resbala sobre la madera. Ni muy fuerte ni muy suave: tengo el golpe en la mano y la reacción en el espíritu. Hay en ello algo que no puede explicarse con palabras. No he podido enseñárselo a mi hijo, ni él ha podido aprenderlo de mí, de modo que a mis setenta años sigo fabricando ruedas. Los antiguos se llevaron a la tumba todo cuanto no pudieron transmitir. Así, pues, lo que leéis no son sino los desechos de los antiguos.


Zhuang Zi, 8, 8


¿Cómo conocer?


El conocimiento debe tener algo en que apoyarse para acertar. Pero precisamente aquello en lo que se apoya no es fijo.

Zhuang Zi, 6,1

- ¿Conoceríais lo que entre las cosas puede ser unánimemente considerado verdad?
- ¿Cómo podría conocerlo?
- ¿Queréis decir que conocéis lo que no conocéis?
- ¿Cómo podría conocerlo?
- Bueno, entonces ¿queréis decir que nada conoce nada?
- ¿Cómo podría saberlo? Mejor, permitidme que os diga esto: ¿cómo podría yo saber que lo que llamo "conocimiento" no es ignorancia? Y ¿cómo podía yo saber que lo que llamo "ignorancia" no es conocimiento?

[...]
Suponiendo que nos pusiéramos a argumentar, vos y yo, y vos me vencierais, y no yo a vos, ¿significaría eso definitivamente que vos tenéis razón y yo estoy equivocado? Y si el que vence soy yo, y no vos, ¿es decir que yo tengo razón y vos estáis equivocado? O ambos tendríamos razón en parte y en parte estaríamos equivocados? ¿O tendríamos los dos razón?, o estaríamos los dos equivocados? Si no somos capaces de dilucidarlo nosotros mismos, otros se verán aún más confundidos ¿A quién acudir para que ejerza de árbitro? Si es a uno que está de acuerdo con vos, por eso mismo ¿Cómo podría arbitrar? Si está de acurdo conmigo, por eso mismo ¿cómo podría arbitrar? Y si no está de acuerdo con ninguno de los dos, ¿Cómo podría arbitrar? Pero, si está de acuerdo con ambos, ¿cómo podría arbitrar? Así, pues, si nadie, ni yo, ni vos, ni un tercero, es capaz de dilucidarlo, ¿recurriríamos a otra persona más?


Zhuang Zi, 2,6





La invención moderna de la "filosofía china"

Conferencia de la Sr. Anne Cheng, profesora del Institut National des Langues et Civilisations Orientales (INALCO).

Vídeo conferencia

Entrevista



"La belleza"

François Jullien, sinólogo y filósofo, professor de la Universitat París-VII. Autor de Las transformaciones silenciosas (Edicions Bellaterra, 2010) y de Cette étrange idée du beau (Grasset, 2010).

CCCB conferencia

Entrevista


Wang Qingsong. Requesting Buddha

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De la complejidad 





La compleja trama de la vida y de la naturaleza, a la vez que estimula la lucha para dar luz a lo misterioso (1), presupone aún sin admitirlo abiertamente la existencia misma de este misterio.

La complejidad se opone a la simplicidad pero no niega la sencillez. Sencillez no debería ser sinónimo de simplicidad. La sencillez no niega la complejidad, la disuelve suspendiendo la mente en el misterio. Lo complejo tampoco puede ser del dominio de la retórica alambicada a la que nos tiene acostumbrados la filosofía de los últimos siglos. Esa sencillez tiene que ver con la filosofía como experiencia, no como especulación o aún más con la experiencia misma que a veces es traducible en palabras.

Los trabajos especializados en el campo de lo social acostumbran a ejemplificar esa falta de consideración hacia la multidimensionalidad. Lo abstracto ignora lo concreto. Al no considerar el poder de la subjetividad, propia del campo de la psicología, estos analistas se manejan con datos aparentemente "objetivos" para extraer resultados a gusto del sociólogo que los formula, pero discutibles al pretender su generalización. También la ciencia pasa de largo sobre numerosas zonas que escapan a la cuantificación.

Entre quienes han teorizado sobre la parcialidad de los saberes, proponiendo alguna forma de integración, se hallan dos autores muy dispares: Edgar Morin y Ken Wilber, con desarrollos distintos, coinciden a la hora de observar la desconexión de los conocimientos fragmentados respecto de un marco más general. Wilber (2) arremete contra quienes desde su parcela de saber excluyen las posibilidades interpretativas ofrecidas por otros campos que les son ajenos, proponiendo una clasificación de las distintas materias en cuatro cuadrantes: subjetivo, intersubjetivo, objetivo y social. Morin por su parte habla de inter-, poli-, trans-, disciplinariedad, pero como Wilber se suma a la crítica del reduccionismo, destaca la divisoria entre lo subjetivo y lo objetivo, o señala la necesidad de sumar las partes al todo. "La parcelación y la compartimentación de los saberes impide coger « lo que está tejido en conjunto»" (3).

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1.- "La verdadera racionalidad conoce los límites de la lógica, del determinismo, del mecanicismo; sabe que la mente humana no podría ser omnisciente, que la realidad comporta misterio; ella negocia con lo irracionalizado, lo oscuro, lo irracionalizable; no sólo es crítica sino autocrítica [...]

El conocimiento es navegar en un océano de incertidumbres a través de archipiélagos de certezas".

Morin, Edgar - Los 7 saberes p. 7, 47.

2.- Ken Wilber - Una Teoría de Todo

3.- Morin, E. - Op.Cit.




Ken Wilber





Deberíamos desechar esta división entre lo externo y lo interno, de lo inferior y lo superior, de lo diestro y lo zurdo. Deberíamos desechar esta división entre hombre y mujer, entre Oriente y occidente. Deberíamos crear un hombre total que sea capaz de ambas cosas...No soy un materialista, no soy un espiritualista. Mi enfoque es integral.

Osho. El secreto de los secretos




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Materia o energía 






Hay algo en la visión desmaterializada del mundo(1), donde la energía subyace a la materia, que hace que las tesis de Gorgias no carezcan de sentido:

1: Nada existe
2: Si algo existiese, sería incognoscible
3: Si algo fuese cognoscible, sería incomunicable

El primer verso del Tao viene a decir algo muy parecido:

El Tao que puede expresare no es el Tao eterno
El nombre que puede nombrarse no es el nombre eterno
El Tao tiene nombre y, a la vez, carece de él
Sin nombre es el orígen de todas las cosas

Lao Zi



Lo Ininteligible



En escala ascendente ahora añadimos que esta Causa [Suprema] no es alma ni inteligencia; no tiene imaginación, ni expresión, ni razón ni inteligencia. No es palabra por sí misma ni tampoco entendimiento. No podemos hablar de ella ni entenderla. No es número ni orden, ni magnitud ni pequeñez, ni igualdad ni semejanza, ni desemejanza. No es móvil ni inmóvil, ni descansa. No tiene potencia ni es poder. No es luz ni vive ni es vida. No es sustancia ni eternidad ni tiempo. No puede la inteligencia comprenderla, pues no es conocimiento ni verdad. No es reino, ni sabiduría, ni uno, ni unidad. No es divinidad, ni bondad, ni espíritu en el sentido que nosotros lo entendemos. No es filiación ni paternidad ni nada que nadie ni nosotros conozcamos. No es ninguna de las cosas que son ni de las que no son. Nadie la conoce tal cual es ni la Causa conoce a nadie en cuanto ser. No tiene razón, ni nombre, ni conocimiento. No es tinieblas ni luz, ni error ni verdad. Absolutamente nada se puede afirmar ni negar de ella.

Dionisio Areopagita


Lo espiritual es relativo al dominio de lo no visible.

La física conocida gracias a las posibilidades de los instrumentos de medición es solo un limitado aspecto de este conocimiento de las energías, desde el exterior.

La experiencia interna de la espiritualidad es un acercamiento a esta misma realidad desde lo subjetivo.



(1) - Leonardo Bof. La materia no existe. Todo es energía





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Nassim Haramein






jordi v.
 
 
 
Derrida, J. Como no hablar. Denegaciones
 
 

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Planeta tierra, espacio compartido 






Los hombres, cuando están despiertos, tienen un mundo único y común. En el sueño, cada uno se vuelve a su propio mundo. Heráclito



Los orígenes del planeta tierra, hace más de cuatro mil millones de años, es anterior a la aparición de cualquier forma de vida, de las primeras bacterias hace unos tres mil millones de años, hasta el ser humano físicamente parecido al actual de hace más de setenta mil años cuando emigró de África Eurasia. Los grupos humanos fueron expandiéndose por cualquier parte del planeta viviendo de la caza, o de la agricultura, organizándose en familias, clanes, tribus, apropiándose del territorio que ocupaban, disputándose el espacio con los grupos vecinos.

Las disputas entre grupos vecinos por el uso del territorio y conseguir más recursos se producían sobre un espacio del que nadie podía reclamar con claridad su pertenencia.

En la actualidad tampoco el espacio exterior a la tierra perteneze a nadie en concreto y sí a todo el mundo en general.

La vida tribal es superada con la formación de pueblos donde conviven distintos grupos intercambiando alimentos y bienes de toda clase. Las (doce) tribus (de Israel) se unifican con la autoridad de un monarca, bajo una legislación común entrelazada con una particular leyenda mítica (historia bíblica).

Pueblos, grupos de pueblos, imperios (Grecia, Roma, China...) expanden o contraen las fronteras por la fuerza de las armas. Las rivalidades continúan presentes dentro de un marco más extendido.

De la derrota de los imperios surgen reinos en espacios menores que pugnan entre ellos por expandirse.

Mirar atrás en busca de referentes naturales, culturales o sociales es un ejercicio poco recomendable. Puede que no sólo los otros sino también nosotros tengamos un pasado con rastros de codicia, sangre, muertes. Si estuvimos invadidos por algún imperio o reino, tal vez nuestro pasado colectivo ha sido imperial o violento en un determinado momento de la historia. Así de sincero se mostraba Renan sobre este tema: "El olvido, y hasta yo diría que el error histórico, son un factor esencial en la creación de una nación".

Si la tierra de hace más de sesenta mil años no era propiedad exclusiva de ningún grupo humano en particular, la de ahora sigue siendo un espacio común por compartir.

Pero el espacio deja de ser compartido cuando la mirada se vuelve egocéntrica, cuando desde el poder se fomenta la uniformidad antes que el respeto a la diversidad o cuando las minorías "extrañas" son estigmatizadas, proyectando, abocando en ellas, nuestro malestar interior, nuestros miedos, la falta de confianza y de aceptación propia, la ignorancia del extraño que hay dentro cada uno de nosotros.

A menudo la ambición de poder no es ambición de servicio. Habermas defiende así la ciudadanía de todos frente a la pertenencia sentimental a grupos particulares con la intención de erigirse en hegemónicos: "En el seno de la constitución de un estado democrático de derecho pueden coexistir con los mismos derechos diversas formas de vida. [...] En una sociedad multicultural, la única adscripción aceptable es la de "ciudadano de la república", al margen de identidades étnicas, religiosas o lingüísticas".



Nacionalismos


¡Qué extraordinario privilegio el de un país que no tiene una identidad porque las tiene todas! Mario Vargas Llosa



Por muy democráticos que se nos aparezcan los partidos nacionalistas en la España del siglo XXI, el pasado les persigue y en innumerables ocasiones hasta los delata. Las ideas nacionalistas se fundamentan en esquemas más propios de las sociedades agrarias, que de las industriales. Encerradas en sí mismas estas comunidades étnicas se autogobiernan con la mirada atenta hacia el enemigo exterior, la tribu vecina, rival, temerosas por los efectos desnaturalizantes de una obligada inmigración que su misma economía demanda.

Pero ¿Cuáles son las fronteras de esta comunidad con derecho a Estado propio? ¿Cómo se localiza geográficamente? ¿Qué siglo o año se establece como referente?

Los límites de la comunidad étnica de un pasado originario (mito del paraíso perdido) no son detectables en la actualidad o en caso de encontrarse su valor en el marco presente, modelado por mil historias, resulta nulo.

¿Pueden detectarse las comunidades étnicas por la especificidad lingüística? El nacionalismo catalán ha especulado largamente sobre este punto, lengua = etnia = Nación = Estado. Algunas veces esta relación se ha dado por sentada de una forma automática, otras veces para llegar a Nación ha hecho falta añadir otros elementos: historia, arte, cultura, costumbres, voluntad. La diversidad lingüística es producto de los grupos humanos aislados geográficamente, a la vez que dentro de una misma lengua existen numerosas variedades dialectales (¿subrazas?), también hay espacios separados geográficamente compartiendo una misma lengua. La casuística sería muy larga y variada. La "voluntad" ese último añadido es la causa perfecta, ya que no se necesita de ninguna justificación. En última instancia pues, el deseo de poder no necesita de muchas explicaciones, será suficiente con un "porqué quiero" o más aún: "porque queremos".

En Catalunya el bilingüismo que en los primeros años de la transición formaba parte incuestionable del programa electoral de la mayoría de fuerzas políticas desapareció de la noche a la mañana por obra y gracia de la hegemonía convergente. Este hecho solo resulta comprensible a la luz del relato tradicional del nacionalismo catalán por la igualdad antes señalada, la lengua es un símbolo visible de la diferencia y la diferencia sostiene la necesidad de poder. Los derechos individuales que antes se defendían pasan ahora a un segundo plano. La posibilidad de respetar la lengua materna de los ciudadanos no tiene cabida en el discurso de la inmersión. Lo colectivo ahora está por encima de la libertad individual. El Tribunal Constitucional ha fallado contra de la unilateralidad lingüística en la sentencia de julio del 2010, pero esto no va a cambiar nada, la tendencia natural del nacionalismo es hacia la uniformización mientras que lo democrático camina en otro sentido: la aceptación y respeto de la diversidad y es que hay ideas políticas que son como edificios erigidos sobre cimientos corroídos, por mucho que se reciclen amenazan con ruinas, se pueden diluir unos restos putrefactos pero cuando se agita un poco, reaparecen.

Ese tipo de relato no va más allá de un cansino, eterno enfrentamiento Catalunya-España, el enemigo exterior, el culpable de nuestros males, hurtando de la mirada pública los trapos sucios que nunca deben lavarse, ni en casa: la deficitaria gestión de la administración pública o el financiamiento irregular de los partidos.El discurso independentista no es más que otro de estos viejos mega relatos que apuntan a un futuro de salvación colectiva. La historia nos ha demostrado el fracaso de estas ideologías prometeicas. Un poder sustituye a otro poder, en la mayoría de los casos, para beneficiar fundamentalmente a los nuevos amos, que administran igual de mal pero en beneficio propio.

jordi v.


One Hundred Geese, Bian Shoumin




Anderson, Benedict. Comunidades imaginadas
Gellner, Ernest. Naciones y Nacionalismo
Habermas.Ciudadania e identidad nacional
Luhman, Niklas. La distinción de "Naciones"
Maalouf, Amin. Identidades asesinas



Territorios del Arte 







León Tolstoi (1828 - 1910)


En las lenguas de las naciones entre las cuales se ha esparcido la doctrina que hace de la belleza la condición esencial del arte, las palabras bello, schoen, beautiful, beau, etc., guardando su sentido primitivo, expresan la bondad hasta el punto de convertirse en substitutos de la palabra bueno. Frecuentemente en esas lenguas se emplean expresiones como éstas: Un alma bella, un pensamiento bello, o una bella acción. Estas lenguas han acabado por no tener palabra propia para designar la belleza de la forma, y se ven obligadas a recurrir a combinaciones de palabras tales como: De bellas formas, de bella apariencia, etc.

Sulzer, Moisés Mendelsshon y Móritz, dicen que el arte ha de tender a la bondad y no a la belleza.

Winckelmann (1717-1768), que niega que el arte deba tender a ningún fin moral, y le asigna como meta la belleza exterior.

Según Hume (1696-1782), la belleza es lo que gusta. Únicamente el gusto define. El ideal del gusto es que el máximo de riqueza, de plenitud, de fuerza y de variedad de impresiones, esté contenido en los más estrechos límites.

Según Pagano: la belleza es la bondad hecha visible y la bondad es la belleza interna.

La belleza, según Kant, es, desde el punto de vista subjetivo, lo que gusta de una manera general y necesaria, sin concepto y sin utilidad práctica. Desde el punto de vista objetivo, es la forma de un objeto que agrada, con tal de que este objeto nos agrade, sin cuidarnos para nada de su utilidad.

La belleza, o lo que nos gusta, no puede servirnos de base para una definición del arte, ni los muchos objetos que nos producen placer han de considerarse como modelo de lo que debe ser el arte. Buscar el objeto y el fin del arte en el placer que nos producen, es imaginar, como los salvajes, que el objeto y el fin de la alimentación están en el placer que nos causan.

No se comprende la verdadera significación del arte hasta que se deja de buscar su objeto en la belleza, es decir, en el placer.

Un hombre puede expresar sus emociones por medio de líneas, de sonidos, de colores o de palabras, sin que su expresión obre sobre otros; y en tal caso, no sería nunca una expresión artística.

Hay, por el contrario, productos que pueden ser arte sin dar sensaciones agradables a su productor ni al público; así ocurre con las escenas patéticas o dolorosas de un poema o de un drama.

Para dar la definición correcta del arte, es pues, innecesario ante todo, cesar de ver en él un manantial de placer, y considerarle como una de las condiciones de la vida humana. Si se considera así, se advierte que el arte es uno de los medios de comunicación entre los hombres... transmite sus sentimientos y emociones.

El arte propiamente dicho no empieza hasta que aquél experimenta una emoción, y queriendo comunicarla a otros, recurre para ello a signos exteriores.

Desde que los espectadores o los oyentes experimentan los sentimientos que el autor expresa, hay obra de arte.

Toda la existencia humana está llena de obras de arte, desde las canciones que se canta a los niños para dormirlos, hasta las ceremonias religiosas y públicas. Todo es Igualmente arte.

Así como la palabra no obra solamente sobre nosotros en los discursos y los libros, sino también en las conversaciones familiares, así también el arte en el amplio sentido de la palabra impregna nuestra vida entera, y lo que se llama arte en sentido restringido está lejos de ser el conjunto del arte verdadero.

Sócrates subordinaba la bondad a la belleza; Platón, para unir ambas nociones, hablaba de una belleza espiritual; Aristóteles quería que el arte tuviera una influencia moral.

La belleza es sólo lo que nos gusta, y por consecuencia, la noción de la belleza, no sólo no coincide con la de bondad, sino que antes difiere de ella, pues la bondad coincide a menudo con una victoria sobre nuestras pasiones, mientras que la belleza está en la raíz de todas ellas. Bien sé que se habla siempre de una belleza moral o espiritual; pero esto es un simple juego de palabras, ya que esta belleza moral o espiritual no designa otra cosa que la bondad.

La verdad es uno de los medios de producir la bondad; pero lejos de confundirse con la belleza no coincide a menudo con ella.

El arte es una actividad que tiene por objeto transmitir de un hombre a otro los sentimientos mejores y más elevados.

No sólo la afectación, la confusión, la oscuridad han sido elevadas a la categoría de cualidades, y aún de condiciones de toda poesía, sino que lo incorrecto, lo indefinido, lo no elocuente, están a punto de sentar plaza de virtudes artísticas.

Las grandes obras de arte no son grandes sino porque todos pueden comprenderlas perfectamente. La historia de Sakya-Muni, nos conmueve. Si un arte no alcanza a conmover a los hombres, no es porque esos hombres carezcan de gusto e inteligencia; es porque el arte es malo o no es arte en absoluto.

El objeto del arte es hacer comprender cosas que en forma de un argumento intelectual no serían asequibles.

Si el arte de nuestro tiempo es incomprensible para las masas, no es porque sea arte bueno, sino porque es arte malo, o porque nada tiene de arte.

Todos los géneros son buenos, menos aquel que no se comprende, y que no produce, por lo tanto, ningún efecto.

El artista, si lo es verdadero, ha transmitido, por medio de su obra, a los demás hombres los sentimientos que experimentaba. Y en estas condiciones, ¿qué queda por explicar?

Si una obra de arte es buena, el sentimiento moral o inmoral, expresado por el artista, se transmite de él a los demás hombres. Si se transmite a ellos y ellos lo sienten, todas las explicaciones son superfluas. Si no se transmite, ninguna explicación será bastante a remediarlo. La obra del artista no puede ser explicada. Si el artista hubiera podido explicar con palabras lo que desea transmitirnos, con palabras habríase expresado. Si se valió del conducto del arte para expresarse, es sin duda, porque las emociones no podían sernos transmitidas por medio de otro conducto.

Lo que debiera ser el arte del porvenir [...] los que no tengan llena la cabeza de tecnicismos, y que no siendo profesionales del arte ni que cobren por sus actividades artísticas, sólo producirán arte cuando les impulse una irresistible fuerza interior.

Tolstoi, León. ¿Qué es el arte?





Ananda K. Coomaraswamy (1877 - 1947)


Arte es el hecho de hacer bien, o de ordenar correctamente, cualquier cosa que se necesite hacer u ordenar, ya sea una estatuilla, un automóvil o un jardín. En el mundo occidental, ésta es específicamente la doctrina católica del arte; doctrina cuya conclusión natural, en palabras de Santo Tomás, es que «no puede haber ningún buen uso sin arte». Es más bien evidente que si las cosas que se requieren para el uso, ya sea un uso intelectual o físico, o, bajo condiciones normales, ambos, no están hechas correctamente, no pueden saborearse, entendiendo por «saborear» algo más que el mero hecho de que nos «gusten» (1).

La bomba, por ejemplo, sólo es mala como una obra de arte si no llega a destruir y a matar en la medida exigida. La distinción entre pecado artístico y pecado moral, que se establece tan claramente en la filosofía cristiana, puede reconocerse también en Confucio, que habla de una Danza de Sucesión como «belleza perfecta y bondad perfecta al mismo tiempo», y de la Danza de Guerra como «belleza perfecta pero no bondad perfecta». Será obvio que no puede haber ningún juicio moral del arte mismo, puesto que el arte no es en un acto, sino en un tipo de conocimiento o poder por el que las cosas pueden hacerse bien, ya sea para un uso bueno o ya sea para un uso malo (2).

La belleza de la obra, que es el derecho de nacimiento de todo lo que se hace bien y verdaderamente, proporciona una delectación legítima, pero nunca ha sido el fin que se proponía el artista, a quien no le importaba cuán bellamente, sino sólo cuán inevitablemente expresaba su tema. Todo arte «significante» es significante de algo («significante» sin un «de» no transmite ningún sentido); mirar las superficies estéticas como fines en sí mismas es sólo una forma de fetichismo, y teniendo esto presente Platón pregunta con tanta pertinencia: «¿Sobre qué es el sofista tan elocuente?». Es precisamente nuestra preocupación idólatra por las superficies estéticas de las obras de arte y por su «historia», y nuestra indiferencia hacia su contenido, lo que más obstaculiza nuestra comprensión de las artes normales del mundo (3).


1- 2 - Coomaraswamy,Ananda. La verdadera filosofía del arte

3 - Coomaraswamy,Ananda. Sobre la doctrina tradicional del arte

euskalnet.net

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Lo Uno y el ser 






Repaso unos fragmentos del Parménides de Platón donde habla de lo Uno y del ser:

"Lo uno será así, ilimitado, dado que no tiene comienzo ni fin [...] El ser será ser de lo Uno sin que por ello sea idéntico a lo Uno; porque en otro caso, el ser no sería ser de lo Uno, ni lo Uno participaría en el ser[...] Lo Uno Es un todo y tiene a la vez partes [...] Cada una de estas partes posee a su vez lo Uno y el ser [...] Lo Uno comprende siempre el ser, y el ser a su vez lo Uno, de tal modo que se está engendrando constantemente una díada".

Me interesa especialmente del Parménides esta relación entre el cosmos y los seres.

Paso del Parménides al Timeo:

"El Cosmos es lo más bello de todo lo que ha sido producido, y el demiurgo es la más perfecta y mejor de las causas (30c)".

El demiurgo igual que lo Uno es un instrumento interpretativo, un símbolo, una idea para operar sobre el universo en busca de significación. Entrar en la discusión sobre la existencia o inexistencia del demiurgo no lleva a nada, como tampoco lleva a nada discutir sobre la existencia del número pi, de la suma o de un teorema de matemáticas. Un símbolo, una idea es el dedo apuntando a una realidad. Si nos quedamos mirando el dedo perdemos la visión de aquello que señala. El mapa no es el territorio, toda la matemática es una creación de la mente humana para interpretar el universo, del mismo modo que los personajes de la ficción literaria tienen una función válida por el contenido que transmiten.

Cuando el demiurgo se confunde en el cosmos, causa y efecto son lo Uno. "El espíritu no solo engendra las cosas; es todas las cosas" (Plotino). "Como diría el zen, el Vacío en su totalidad está totalmente presente en cada una de las formas: el Vacío no es la suma de las Formas, es la esencia de la Forma" (Ken Wilber).

jordi v.








" El ser humano forma parte de la totalidad espacial y temporalmente limitada a la que denominamos universo y, en una especie de ilusión óptica de la conciencia, se experimenta a sí mismo, a sus pensamientos y a sus sentimientos, como algo separado del resto. Esta ilusión es un tipo de prisión que nos circunscribe a nuestros deseos personales y al afecto por las personas que más cerca se hallan de nosotros. Nuestra tarea es liberarnos de esa cárcel y ampliar el círculo de la compasión hasta llegar a abrazar a todas las criaturas vivas y a la totalidad de la naturaleza, en todo su esplendor".

Albert Einstein





Una teoría del Todo


Los griegos tenían una hermosa palabra -Kosmos- para referirse a la Totalidad ordenada de la existencia, una totalidad que incluía los reinos físicos, emocionales, mentales y espirituales. Desde su punto de vista, la realidad última, pues, no era tanto el cosmos (la dimensión estrictamente física) como el Kosmos (que incluye las dimensiones físicas, emocionales, mentales y espirituales). El Kosmos no se refería sólo a la materia inanimada e insensible, sino a la Totalidad viva compuesta por la materia, el cuerpo, la mente, el alma y el espíritu. ¡Si debe existir una auténtica TOE, ésa no debe centrarse exclusivamente en el cosmos sino en el Kosmos! Lo que ocurre es que la modernidad ha acabado reduciendo el Kosmos al cosmos, la totalidad compuesta de materia-cuerpo-mente-alma-y-espíritu a la materia hasta el punto de que, en el mundo insípido y anodino del materialismo científico, nos conformamos con la idea de que una teoría que unifique la dimensión física realmente es una TOE [...]

La realidad está compuesta de varias dimensiones o reinos (como la materia, el cuerpo, la mente, el alma y el espíritu) y la ciencia se ocupa fundamentalmente de los dominios inferiores de la materia y del cuerpo, mientras que la religión, por su parte, se centra principalmente en los dominios superiores del alma y el espíritu. En cualquier caso, la ciencia y la religión forman igualmente parte de una "gran imagen" en la que caben ambas y en la que, en consecuencia, es posible llegar a integrar sus respectivas contribuciones.

Ken Wilber



Anselm Kiefer



Gregg Braden - Campo único de energia

La teoría de cuerdas

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Angustia 






Ningún asunto humano es digno de una gran ansiedad. Platón




Mi bienestar queda alterado por la tensión creada por algún objetivo a lograr. Hitos de toda clase, sencillos o no, surgen de la mente al valorar una o algunas tareas que merecen ser realizadas. A partir de este momento mi tranquilidad puede disiparse si permanece en la mente una tensión de fondo recordándome aquello que quiero hacer. La situación presente queda intermitentemente interrumpida por la preocupación hacia algo futuro.

El miedo se esconde detrás de la angustia. Si bien el miedo es parte de nuestra herencia biológica, cuando se vuelve crónico crea en nosotros un malestar psíquico y físico.

"Aquello que quiero hacer": expectativas y deseos de toda clase, individuales o colectivos, pueden auto esclavizarme. El perfeccionismo crea frustración, insatisfacción.

El desapego es el antídoto a la angustia. Pero incorporar el desapego a nuestras vidas implica una transmutación de valores. No se trata de un nuevo ingrediente que podamos añadir sin más ni más, sino que implica a toda nuestra manera de ser y hacer.

Una cosa lleva a otra como en un trama en red, la desafección nos lleva a relativizar el futuro priorizando el valor del presente, Hic et nunc, o a saber ver la aflicción creada por un ego exigente, mezquino, lleno de ambiciones materiales. La meditación se inserta aquí en el trabajo de observación del ego o en el cambio de ilusiones vanas por la atención presente.

La mente en el aquí y ahora acaba con la angustia. Romper con la especulación, en la meditación, acaba con la angustia. Pero sin unos hábitos cultivados en esta dirección, la angustia llegará de nuevo. Entonces la solución no está en ninguna pastilla, está en una manera de ver y vivir el mundo, una forma de ser y hacer diferente a la que hemos llevado hasta ahora.

La vía que va de la angustia a la paz, es la que va de la periferia al centro, huyendo del artificio, la misma que va de lo finito a lo intangible, de la esclavitud a la libertad.

jordi v.


Gao Xingjian. Angoisse 2003



En psicoterapia existe un amplio abanico de formas de afrontar la ansiedad. Sin embargo, nuestra experiencia con la técnica de la relajación, así con la hipnosis clínica, nos está permitiendo alcanzar unos éxitos sorprendentes en cuanto a calidad y brevedad (eficacia). En el sentido que apuntamos se ofrece psicoterapéuticamente una ayuda esencial para el fortalecimiento de la voluntad, y con ello la posibilidad de cambiar realmente procesos mentales férrea y negativamente instaurados por otros más serenos y justos. De hecho, entendemos que el propio acceso a un estado de relajación en una persona acostumbrada a ubicarse justamente en el polo contrario es ya intrinsecamente un cambio voluntario de perspectiva que no hace otra cosa que verificar cuanto decimos.

Domènec Luengo i Ballester. La ansiedad al descubierto. Barcelona: Paidós 2006

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Interpretación de Jesús 






Hablar de Jesús no es hablar de historia, es hablar de interpretaciones en el campo de la literatura, del mito o la filosofía. De entre las innumerables posibilidades interpretativas las de mayor interés para mí son las del observador proveniente de un marco cultural distinto al occidental. Al observador inmerso en la tradición judeocristiana le sobran prejuicios a favor o en contra y le falta desapasionamiento.

Las lecturas de Jesús hechas en clave oriental, por ejemplo, se alejan de la unicidad impuesta por la jerarquía vaticana. Son versiones de autor, libres, observan los textos fundacionales con pocos intereses de por medio, no hablan con las manos atadas, no son prisioneros de ninguna historia de manipulación colectiva.

Estas interpretaciones, a las que se pueden sumar algunos autores occidentales con una mentalidad abierta, gozan de una mayor perspectiva, distinguiendo las formas expresivas de los contenidos, a la hora de afrontar un relato, donde lo literario se mezcla con la simbología de lo mítico para transmitir mensajes de naturaleza filosófica. A los textos canónicos con una gran carga mítica a excepción de Juan, le añaden las narraciones de algunos gnósticos, de Tomás especialmente.

Es el contenido lo que a mi entender debería primar sobre las contextuales formas expresivas, sin embargo un determinado envoltorio puede alejarnos más que incitarnos a desvelar lo oculto. Por suerte para todos disponemos de los más variados embalajes y hasta de contenidos sin empaquetar para recuperar los saberes de hace milenios, escritos en distintos puntos de la geografía.

A los que hemos vivido bajo la hegemonía de la doctrina Vaticana se nos ha impuesto una interpretación única, impidiendo cualquier comprensión distinta a la ortodoxia. Algunos puntos de los textos canónicos tienen, a mi entender, graves carencias:

- La versión vaticana de los evangelios sitúa el reino de Dios en el futuro, no en un espacio presente e interior.
- Mantiene la historicidad de los hechos en contra de su interpretación simbólica.
- Sostiene una separación infranqueable entre la creación y las criaturas, lo divino habita lejos de lo humano. Semejante muro aleja a Jesús de los hombres.

Existen una serie de temas que trascienden épocas y marcos culturales, como por ejemplo: la vida interior, el vivir el presente, la atención plena, la unidad con la naturaleza, las relaciones humanas, el karma, el desapego. Contenidos recurrentes que aquí o allí se argumentan con discursos distintos pero con significativas equivalencias. Los textos de Jesús ganan en comprensión a la luz de una mirada heterodoxa, lejos de especulaciones teológicas, cuando sus palabras se conjugan con estas comunes enseñanzas de sabios anteriores, de distintas procedencias.


jordi v.


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Chopra, Deepak. El tercer Jesús. Barcelona: Debolsillo 2009
Jäger, Willigis. La ola es el mar. Bilbao: Desclée De Brouwer 2002
Leong, Kenneth. Enseñanzas Zen de Jesús. Castellón: Ellagoediciones 2003
Osho. La semilla de mostaza. Madrid: Martínez Roca 2007
Thich Nhat Hanh. Buda viviente, Cristo viviente. Barcelona: Kairós 1996


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De la atención a la interpretación 






En la ilusión de la copa y las dos siluetas que se acercan, solo puede observarse una de las dos opciones, o la silueta o la copa, la una excluye a la otra, a pesar de que lo real sea la suma de las dos: figura y fondo.






El observador con su mirada crea la imagen que desea observar, pero qualquier interpretación es parcial, es un engaño.

¿No es esto lo que ocurre a diario en nuestras vidas? Vemos lo que nos gustaría ver.

Existe otra posibilidad la mayoria de las veces ignorada: dejar ser a aquello que es, sin interpretaciones, algo incierto, inexpresable, un aquí y ahora irrepetible. Entonces, la visión sin filtros que es la auténtica conciencia, se aproxima a lo real con la pérdida del ego distorsionador. Es la visión expandida, inmersa en el paisaje hasta la fusión.

Nada es interpretación cuando lo exterior se nos aparece en un primer momento. Puede ser interpretado, a continuación, pero también puede seguir siendo observado, vivido con atención, sentido sin pensar, sin teorizar, sin conceptualizar, sin deducir, sin juzgar.

La mente que interpreta, subjetiviza, observando desde el ego, desde la instrumentalización de aquello que se le aparece. Al cesar la interpretación cesa la visión instrumental y egoica de lo observado.

Lo que vemos más a menudo es algo bien distinto, son las discusiones en función de distintas interpretaciones. Se crean argumentos a favor de las convicciones propias y contra las del adversario. La retorica dialéctica se queda en un juego de superficies, porque la diferente escala de valores que subyace en cada persona es el núcleo que da coherencia a cada vida en particular. El debate sofista es un juego de egos, cada uno en defensa de sus personales creencias. Tanto si ganamos como si perdemos nuestra mente seguirá atrapada en el discurso especulativo.

Defensa o ataque se mueven en el plano de las interpretaciones, no en el de la realidad misma. Lo real permanece inalterable. A siempre es A aunque su interpretación sea B, C o D. Pero la acción con sentido surge más bien en un plano distinto al de la mente argumentativa. Todo argumento es posterior y hasta accesorio.

El silencio es la mejor respuesta a la discusión. Es el terreno abonado hacia una acción sincera, creativa, no reactiva que no fortalece los egos en litigio.


jordi v.

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Fragmentos de la nada 





Lo real no tiene porque ajustarse a lo racional, lo trasciende. Desde la física cuántica a los sueños.

La paradoja apunta tanto a lo misterioso, poco comprensible comportamiento lógico de lo real, como a la insuficiencia del lenguaje.

Sofista: No dejes que lo real estropee una buena teoría.

Toda conceptualización cae en la subjetividad, enmascara.

Mientras que vida y muerte son dos conceptos opuestos, el concepto de "existencia" trasciende la dualidad vida-muerte.

Si no existe paradigma válido, el no apego como paradigma tampoco es válido. Esto postula Nagarjuna: ningún paradigma, ni tan siquiera el del no apego.

Más percepción, menos especulación.

No es suficiente con saber dar nombre a las cosas, también hace falta aprender a mirar sin nombre. Mirar sin etiquetas, sin límites, sin mente.

Mirar sin interpretar es la única forma de apartar la subjetividad de aquello que es, sin filtro, sin gafas de ningún color. Pese a que esto comporte la ausencia de discurso.

Ni el sentido del tacto ni el del oído, gusto u olfato sirven para indicarnos la naturaleza de la luz, mientras que la vista o los demás sentidos solo alcanzan a vislumbrar una reducida gama de posibilidades. ¿De cuantas otras cosas no estaremos ciegos?

Karma es el pasado que nos persigue.

El pasado quema en la pira funeraria, cenizas de muerte en Varanasi.

El pasado siempre cambia. Del pasado no me interesa ni el mío. ¿Cómo queréis que me interese por el vuestro?

Antes de que puedas estar en el presente en paz necesitas transmutar de negativo a neutro las vivencias del pasado.

Los otros te perciben dentro de sus límites (con sus límites).

Si te sientes decepcionado por alguien, la culpa no es de la otra persona, la culpa es tuya por haberte creado falsas expectativas de esa persona.

Me siento bien sin necesidad de hacer ni de tener.

Leo porque es una forma de reflexionar sobre mí mismo.

Vivo con una persona que amo: vivo solo.

La alternativa a un amor desgraciado no tiene porque ser otro amor desgraciado. Puede ser la soledad.

Celos: proyección de la propia imposibilidad, en base a experiencias anteriores o actuales, de vivir un amor exclusivo hacia una sola persona.

De todas las reacciones posibles ante la tontería, la más económica es el silencio. ¡Porque criticar cuando existe la posibilidad de ignorar!

Todo aquello que aumenta el sufrimiento de los seres vivos es malo. Aquello que lo aligera es bueno.

La ilusión funciona como efecto placebo hasta que descubres la irrealidad de lo ilusorio.

El diablo es una creación de Dios.

A la hora de apreciar una obra de arte lo intuitivo puede ser condicionado por lo cultural-ambiental.

¿Vivir o imaginar? La constante asociación de ideas que se produce en nuestra mente nos lleva más al mundo de la fantasía que al de la realidad. Un hecho A desencadena una impronta consciente o inconsciente B en la mente. B fácilmente se relaciona con otras C,D...Las posibilidades de que estas últimas sustituyan a la huella original B son muy elevadas, y así el mundo de la fantasía toma el lugar al de la huella vivida en un inicio. Maia, el reino de la fantasía opera en la mente gracias a la plasticidad neuronal.

Lo no consciente - inconsciente, subconsciente - no es un lugar concreto, es un circuito neuronal de interconexiones débiles (hipótesis).

Es lejos del poder dónde el hombre puede recuperar la naturalidad más original posible, la que lo puede hacer libre. Me quedo con la gente que ha aprendido a vivir sin necesitar llenar diarios ni ocupar espacios públicos.

Pensar la soledad humana al margen de la naturaleza es el error de quien intenta suplir la interdependencia con el cosmos con una trama social.

Resignación o lucha, un falso dilema: resignación es aceptación forzosa, no querida y lucha es hacer violencia hacia un mismo. La alternativa pasa por la aceptación, la observación y la transformación.

Desde la no adicción, los deseos, las emociones o los sentimientos no son impedimento para disfrutar de lo que la vida ofrece a nuestro paso.

Cuando te absorbes en lo macro, tu pequeño yo-ego individual se queda en nada.

Puedes entrar en el detalle, la parte, el fragmento siempre que poseas una visión de la totalidad, pero si solo vives desde lo parcial, estás alimentando el ego, vives en el apego, es decir, en el dolor.

Un comportamiento ético individual trazado en base a lo que la moral social permite, proporciona un anclaje superficial, exterior, de la conducta humana, falto de solidez.

El que la vida no tenga sentido significa que la libertad existe. Si estuviéramos determinados la vida tendría el sentido marcado por esta predeterminación.

La nada es una forma de hablar sobre lo absolutamente pequeño. El todo es una forma de enunciar lo ilimitadamente grande. "Todo es nada": lo grande está hecho de lo pequeño. Tanto la nada como el todo expresan lo absoluto.

¿Disolución del yo en la sociedad o en la naturaleza? Esta es la diferencia entre la psicología social y la integral (esta última - transpersonal- integra y trasciende la social).

Nirvana (no-mente, no viento): el ahora y aquí, la percepción no dual, sin interpretación, sin que esto presuponga una posición física estática. Nirvana es también la acción que fluye.

Meditación: entre palabras, frases o imágenes que se apoderan de la mente callada existen unos espacios de silencio. En algún momento, uno de estos espacios puede hacerse mayor. Cuando puedo caer por uno de estos espacios deja de existir pensamiento. Existe entonces el cerebro con su actividad eléctrica pero sin lenguaje.

jordi vilanova


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Escépticos 





La felicidad se manifiesta siguiendo la suspensión del juicio de manera natural, como la sombra al cuerpo.

Sexto Empírico


Michel de Montaigne


Los pírricos proclaman la mutabilidad, la duda y la búsqueda sin asegurar nada, sin responder de nada. De las tres actividades del espíritu, la imaginativa, la apetitiva y la consintiente, aceptan las dos primeras; la última la mantienen y conservan ambigua, sin inclinarse hacia un lado u otro y sin aprobar cosa alguna por liviana que sea.

(...) Y este estado de su entendimiento, recto e inflexible, que acepta todas las cosas sin aplicación ni consentimiento, les lleva a su ataraxia, que es una condición de vida apacible, tranquila, exenta de las agitaciones que recibimos por impresión de la idea y el conocimiento que pensamos tener de las cosas. De donde que nace el temor, la avaricia, la envidia, los deseos inmoderados, la ambición, el orgullo, la superstición, el amor por la novedad, la rebelión, la desobediencia, la obstinación y la mayoría de los males corporales. Se libran así incluso del celo por su disciplina. Pues discuten muy suavemente.

(...) ¿Hay acaso cosa alguna que os puedan proponer para aceptarla o rechazarla que no sea susceptible de ambigüedad? Y si los demás se ven empujados, bien por la costumbre de su país, bien por la educación de sus padres, bien por azar, como por una tempestad, sin juzgar ni elegir, incluso a menudo antes de la edad de discernir, a tal o tal otra opinión, a la secta estoica o epicúrea, con la cual se hallan hipotecados, esclavizados y unidos como en una trampa de la que no pudieran liberarse: "Arrojados como por la tempestad a una doctrina cualquiera, se aferran a ella como a una roca" (Cicerón). "¿No es acaso cierto privilegio hallarse libre de la necesidad que ata a los demás? "Tanto más libres y más independientes cuanto más intacta está su capacidad de enjuiciar" (Cicerón).¿No vale más permanecer indeciso que enfrascarse en tantos errores como la imaginación humana ha producido? ¿No vale más dejar la convicción en suspenso que mezclarse en esas divisiones sediciosas y pendencieras? ¿Qué elegiré? -¡Aquello que os plazca con tal de que elijáis! He aquí una necia respuesta a la que sin embargo parece que llega todo dogmatismo que nos permite ignorar lo que ignoramos. Considera el partido más famoso, jamás será tan seguro que no hayáis de atacar y combatir cientos y cientos de partidos contrarios para defenderlo. ¿No vale más mantenerse fuera de esta lucha?


(...) ¿Cuán diversamente juzgamos de las cosas? ¿Cuántas veces cambiamos de ideas? Lo que creo y sostengo hoy, lo creo y lo sostengo con toda convicción; todos mis útiles y todos mis resortes empuñan esta opinión respondiéndome de ella todo cuanto pueden. No podría abrazar otra verdad, ni conservarla con más fuerza que ésta. Me entregué a ella por entero, me entregué a ella de verdad; más, ¿acaso no me ha ocurrido no una vez sino cien, sino mil, y todos los días, el haber abrazado alguna otra cosa con estos mismos instrumentos, en estas mismas condiciones, para después juzgarla falsa? Al menos hemos de volvernos sensatos, a nuestra propia costa. Si a menudo me he traicionado bajo este color, si mi piedra de toque resulta falsa de ordinario y mi balanza desigual e injusta ¿qué seguridad puedo tener esta vez, mayor que las demás?


Michel de Montaigne.
Ensayos II, cap XII, Apología de Raimundo Sibiuda

Ataraxia


Las cualidades y propiedades que percibo en las cosas pertenecen al sujeto que percibe, no a la cosa percibida. No podemos afirmar que las cosas son tal y como las percibimos ni que nuestras percepciones coincidan con la verdadera realidad exterior. Por ello no es lícito emitir juicios del tipo "A es B". Tendremos que contentarnos con un conocimiento que sea un mero aparecer.

Pirrón infiere de ello que ni la percepción ni la razón pueden ser tomados como criterios de verdad, por lo que la epojé se debe convertir en la actitud propia de todo hombre sabio y prudente: debemos suspender el juicio y abstenernos de decir lo que las cosas son y no son. No afirmaremos ni negaremos nada sobre las cosas, contentándonos con un conocimiento que se base en el "parecer".

Ahora bien; el resultado inmediato de aplicar la epojé es la liberación del hombre de la inquietud, y la consecución de un estado de imperturbabilidad (ataraxia) y de equilibrio interior. Escapamos a la confusión del espíritu que se produce cuando se abre ante nosotros un abanico de opiniones y creencias contradictorias entre sí acerca de la naturaleza de las cosas, la moral, o los dioses mismos.

Sólo la costumbre y las convenciones sociales sirven como criterio para la vida práctica. Ya no estamos sujetos a una continua justificación racional de las cosas, por lo que la filosofía, como pretensión cognoscitiva de acceder a la realidad, deja de tener sentido.

Elena Diez de la Cortina






Pirrón vive feliz respecto de los demás, y es más sabio, porque sabe que no puede aprehender nada con certeza; y en relación con lo que sabe (no puede aprehender nada con certeza), se distingue porque no se pronuncia ni en sentido afirmativo ni negativo.

Focio. Introducción a los discursos pirronianos, de Enesidemo






La vacuidad es el abandono de todas las conjeturas. Aquellos que caen presos de la conjetura de la vacuidad [y se obsesionan con ella], esos son incurables.

Nagarjuna





Los magnánimos no argumentan:
No tienen opinión.
Aquellos que no tienen opinión propia
¿Como podrian tener la opinión de otro?

Chandrakirti






Todas las visiones están limitadas, todas son fragmentarias y parciales. La visión verdadera es, de hecho, la no-visión.

Dennis Genpo Merzel







La verdad no se puede comprender a través de ningún credo, ningún dogma, ninguna sabiduría filosófica, ninguna técnica psicológica, ningún ritual o sistema teológico. La verdad se experimenta de momento a momento.


Krishnamurti







Enlaza con: Duda escéptica


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Cerebro y poder 





Política, bandidaje y erótica del mando


La biología humana impone que en el trayecto para alcan­zar cotas altas de poder político resulten primados quienes reú­nen condiciones para el bandidaje parasitario y embriagador. Los individuos astutos, dominantes, crueles, persuasivos, falsos, mani­puladores y audaces son óptimos candidatos para situarse en po­siciones de ventaja en las luchas por el poder. Esos atributos de­penden de propiedades en la circuitería neural y de sutilezas en unos resortes hormonales de los que hemos hablado con algún de­talle. Ahora comienza a ser viable la tarea de establecer vínculos sólidos entre los vectores biológicos del temperamento y los esti­los, dominantes o sumisivos, en las interacciones sociales que es­tablecen los hombres y las mujeres.

Entre los políticos de relumbrón, y también entre los de se­gunda y tercera fila, hay una desmesurada proporción de delin­cuentes y paradelincuentes estupendamente disfrazados de servidores de la comunidad. En todas partes va así: en la profesión política hay una sobrerrepresentación de granujas ataviados con traje impecable, escoltas y coche oficial, que sólo emerge, de vez en cuando, al quedar ál descubierto los casos de corrupción más desaforada. Ello es así, y continuará siendo así. Todo el mundo lo sabe. Todo quisque es perfectamente consciente de ello. Quienes ocupan lugares preeminentes en el gobierno de las gentes no sue­len ser los más sabios, ni los más imaginativos, ni los más pruden­tes, ni los más generosos, ni los más esforzados, ni los más respon­sables, ni los más bondadosos. Al contrario, los mandamases suelen ser individuos avispados, cínicos y farsantes que se aprovechan de la necesidad acuciante de conducción, por un lado, y del prurito de alimentar ilusiones de futuro, por otro, que sienten los humanos. [...] el juego del poder selecciona a suje­tos que ya llevan de por sí unos rasgos que les predisponen a ser­virse del esfuerzo y el entusiasmo ajenos en provecho propio. Di­cho de otro modo, los envites por el poder favorecen a los que ya acarrean talentos óptimos para practicar el parasitismo y el pilla­je. Va así por la razón antedicha: porque el juego del poder es exi­gente y diversos rasgos temperamentales que tienen su raíz en el andamiaje biológico que arrastra cada cual proporcionan una ventaja formidable. En realidad, todos los que se dedican a esos menesteres lo acaban reconociendo cuando bajan la guardia: les gusta considerarse «políticos de raza», usan ese calificativo como un halago consignando, así, que el meollo del asunto radica en el temple y no en el contexto. Hay que tenerlo en cuenta y dar por sentado, siempre, que ésa es la regla y no la excepción.

Tobeña, Adolf. Cerebro y poder. Madrid: La esfera de los libros. 2008




Cambiar la vida

Más que cambiar el mundo, como decía Marx, hay que cambiar la vida, como decía Rimbaud.

Leopoldo María Panero


No son los decretos del gobierno los que han abolido las matanzas de niños, las torturas, la esclavitud, es la evolución de la conciencia humana quien ha provocado la necesidad de estos decretos; y la vida no se mejora más que en la medida en que sigue el movimiento de la conciencia, es decir, en la medida en que la ley del amor ha reemplazado en la conciencia del hombre la ley de la violencia.

Si las modificaciones de la conciencia ejercen influjo sobre las de las formas exteriores de la vida, les parece a los hombres que la recíproca debía ser verdadera, y como es más agradable y más fácil (los resultados de la actividad son evidentes) dirigir la actividad sobre los cambios exteriores, prefieren siempre emplear sus fuerzas no en modificar su conciencia y sí en cambiar las formas de vida, y por esta causa, en la mayoría de los casos se ocupan no de la esencia del asunto sino de su forma. La actividad exterior inútil, cambiadiza, que consiste en establecer y aplicar formas exteriores de vida, oculta a los hombres la actividad interior, esencial del cambio de su conciencia, que es la única que puede mejorar su vida. Y este error es el que retarda cada vez más el mejoramiento general de la vida de los hombres.

Una vida mejor no puede lograrse más que con el progreso de la conciencia humana, y por esto, todo hombre que desee mejorar la vida, debe dedicarse a mejorar su conciencia y la de los demás. Pero esto es precisamente lo que los hombres no quieren hacer, al contrario, emplean todas sus fuerzas en el cambio de las formas de vida esperando que reportarán una modificación de la conciencia.

Tolstoi. Cristianismo y anarquismo



La corrupción es una red


Es difícil que el político se corrompa solo. La corrupción es una red...se protegen unos a otros. Lo vimos con la guerra de los dossiers, que acabó en pacto: si tú levantas esto yo levanto esto otro, ¿que tal si nos quedamos todos callados?

Reyes Caldrón. Entrevista en La Vanguardia







No me llames extranjero - Alberto Cortez y Facundo Cabral

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Japón y el Haiku 



El saber vencer no es un arte; el arte está en ser capaces de esquivar la confrontación.

Vicente Haya


- ¿Qué le fascina de la cultura japonesa?
- La sensibilidad. Una sensibilidad que puede educar la nuestra, que puede hacer que en ti se produzcan transformaciones.

- ¿Para llegar adónde?
- A una intimidad mayor con el mundo. Eso es el haiku: una forma de acercarse a la realidad.

- ¿No tenemos intimidad con el mundo?
- No. La mayoría de las veces somos espectadores. Y espectadores pasivos y desatentos que, además, proyectamos afuera nuestra propia desdicha y ruido interno.

- Pero nosotros formamos parte del mundo.
- Podemos estar más en él si nos imponemos menos. Nuestro mundo psicológico tendría que acallarse. Los haikus te enseñan a no pensar, a no imponer tu mundo sentimental. Aquí nos creemos muy importantes porque pensamos y sentimos una serie de cosas. Y ellos dicen: "Ni el mundo de lo que tú amas ni de lo que piensas me interesan nada".

- ¿Qué les interesa?
- Si estabas delante de una hierba cuando se inclinó al posarse una libélula.

- Nuestro ego nos impide ver la hierba.
- Exacto. Tendríamos que desaparecer para ser testigos de aquello que sucede delante nuestro. El buen poeta de haikus desaparece y se entrega generoso a la labor de recoger pequeños instantes de lo que sucede en el mundo.

- ¿Y el malo?
- Se cree superior. Si un haiku nos impacta, es que es bastante malo. Un buen poema lo puede escribir un mendigo. No hacen falta metáforas ni grandes palabras.

- Las palabras pueden estorbar.
- Lo ideal para ellos es hablar no con palabras, sino con el hara.

- ¿Quiere decir las entrañas?
- Con el centro vital. Las palabras no tienen nada que ver con lo que estás comunicando. Si eres capaz de percibir a la persona integral que tienes delante, y no solo una verbalización, encuentras soluciones donde el otro no las encontraba con palabras.

- Su concepto del yo es radicalmente opuesto al nuestro.
- Desde el punto de vista oriental, el yo es una tensión dentro de la creación. Se trata de armonizar con el mundo. Aquí decimos: "Yo soy yo porque soy diferente del mundo". Y eso mismo que te define, es tu causa de angustia.

- Pero a veces ellos se van al otro extremo.
- A veces se identifican tanto con su empresa, que su nombre pasa a ser Federico Mitsubishi o Pepe Sony. Así desaparece su yo. Ni nuestro yo occidental pétreo es bueno, porque chocamos y no paran de saltar chispas, ni tampoco lo es su yo inexistente.

- ¿Qué más ha aprendido de Japón en los últimos años?
- La modestia. He vivido con monjes budistas, con ancianos, con amas de casa, con muchos estratos sociales que me han enseñado el Japón real. Y su gran enseñanza es la modestia.

- ¿Algún recuerdo notable?
- Trabajaba en una pequeña aldea de campesinos cultivando setas y tenía cama y comida a cambio de mi trabajo. Una vez nos internamos en el bosque con mi compañero y me sorprendió mucho que él fuera todo el rato esquivando hilos de araña.

- O sea, que no solo los veía, sino que los respetaba.
- Sí, y yo me los iba comiendo todos detrás de él. El hecho de que se molestase en esquivarlos para no dañar la naturaleza dice mucho del espíritu de Japón. Era un chaval que casi no hablaba, que no me colocó nin- gún rollo ni quiso hacer proselitismo de nada.

- ¿En la vida social hay humildad?
- El pueblo japonés es extraordinariamente educado y cortés. La palabra "disculpe" o "perdone" se puede escuchar 40 veces en un día. Viven con esa palabra en la boca, incluso piden disculpas si otro les pisa. Es una forma de recomponer el equilibrio: por algo son la cultura de la armonía. Se esfuerzan en crear armonía en el trabajo, en la vida social, en la relación de pareja.

- Aquí nos peleamos todo el día.
- En Japón el arte supremo es no pelearse. El saber vencer no es un arte; el arte está en ser capaces de esquivar la confrontación.

- Aquí eso es sinónimo de cobardía.
- En Japón es todo lo contrario. Para evitar el combate, tienes que desarrollar ingenio. Tu creatividad está en juego, pero no para ganar, sino para rehuir el combate.

- ¿Por qué no combatir?
- Porque es una destrucción de la armonía. Donde uno ve la necesidad del encontronazo, otro ve la salida. El que halla la salida tiene más talla, es más persona, porque ha dado con una solución sin violencia.


Gaspar Hermnandez. El periódico








Viento de otoño;
no hay para mí dioses,
no hay budas

Shiki Masaoka 1867 - 1902









Obediente
florece blanca la flor


Taneda Santôka 1882 - 1940


Fiesta de primavera.
desde el fondo del agua
las plantas me llaman.

Niji Fuyuno ¿... - 2001



Despierto y encuentro el lirio de
vivos colores que he visto en sueños

Shushiki 1668 - 1725





¿A donde
puede ir
bajo la lluvia
este caracol?

Issa 1763 -1827


Lluvia de primavera
alguien que no escribe
profundamente emocionado

Buson 1715 -1783









Se va la primavera
quejas de pájaros,
lágrimas en los ojos de los peces.


Matsuo Basho 1644 - 1694


Enlaces relacionados: Bosque de bambú, El rincón del haiku

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La no-mente 




La idea ya está agotada, ya no vale para nada [...]. Es como el papel de plata, que ya no puede alisarse una vez que ha sido arrugado.

Ludwig Wittgenstein. Observaciones, 1931




Existe un poema, compuesto por un famoso maestro en el momento en que alcanzó la iluminación, que dice así: "Cuando escuché el tañido de la campana del templo, desaparecieron súbitamente la campana y el yo y sólo quedó el tañido". En otras palabras, había dejado de ser consciente de la distinción entre el yo, la campana, el sonido y el universo. Ése es el estado que deben tratar de alcanzar.

Yasutani-roshi

Escucha la música tan hondamente
que no se oiga porque
mientras suene,
devendrás musica.

T.S.Eliot. Los hombres huecos




Aunque la realidad es un todo unificado, el pensamiento la corta en fragmentos. Esto da lugar a los errores fundamentales de la percepción, por ejemplo, que hay cosas y sucesos independientes, o que esto es la causa de aquello. Todo pensamiento implica un punto de vista, y todo punto de vista, por su naturaleza, implica limitación, lo cual significa en últimas que no es verdad, o por lo menos no en términos absolutos. Solamente el todo es verdad, pero el todo no puede verbalizarse ni pensarse. Visto más allá de las limitaciones del pensamiento y, por tanto, incomprensible para la mente humana, todo sucede en el ahora.

Eckart Tolle. Una nueva tierra




Cuando pensamos en el significado de un árbol en flor, lo más importante que debemos tener en cuenta es que debemos permanecer simplemente frente a él. Y ¿por qué decimos esto? Porque, hasta la fecha, el pensamiento nunca nos ha permitido permanecer frente al árbol.
Pero la presencia de lo que se halla presente no es algo que debamos buscar, sinó, por el contrario, algo que adviene. Antes que nada, eso está ante nosotros, sólo que no lo vemos.

Heidegger. ¿Qué significa pensar?




La mente humana trata de interpretar el enigma, lo que no conoce, trata de dar un sentido, una hipótesis. Pero, en la medida que se trabaja, todo eso se cae solo.
Yo no aconsejo que sustituyas unas ideas por otras; tan malas son unas como otras. Aquí lo que interesa es el trabajo, y el trabajo da su propia luz, va permitiendo ver. Por lo tanto no se trata de luchar por si esta idea es así o de otra manera. Lo digo porque la persona puede hacerse mucho daño en un intento de solucionar los problemas dentro de la mente. Lo que ha de hacer es solucionar la mente, y solucionar la mente es ver qué es la mente y darse cuenta de que uno está más allá de la mente, y ver que la mente no es nada más que una combinación de datos, informaciones pequeñas y fragmentarias. Entonces esto se puede mirar desde cualquier ángulo, y toda idea puede verse desde cualquier sentido, y todo hecho puede interpretarse de infinitas maneras, porque en la mente todo se interrelaciona. De manera que no hay ninguna idea que, de por sí, sea la verdad dentro de la mente; son modos de ver, modos temporales, como si dijéramos.
Cuando llega un momento que ves la mente, entonces te das cuenta de que es maravillosa como juguete, pero que la mente ésa que piensa no tiene nada que ver con la realidad. Es un pequeño instrumento muy útil, muy eficaz en su terreno; pero que no tiene la menor capacidad para recibir directamente las cosas, las cosas grandes.

Antonio Blay. Ser




La vacuidad es el abandono de todas las opiniones
Y a quienes tienen la vacuidad como opinión se les ha declarado incurables.

Nagarjuna




Hay que utilizar el intelecto, no desecharlo; hay que trascenderlo, no desecharlo. Y solo puede ser trascendido cuando has llegado al peldaño más alto de la escalera. Tienes que seguir creciendo en inteligencia. Entonces llega un momento en el que la inteligencia ha hecho todo lo que podia hacer. En ese momento di adiós a la inteligencia. Te ha ayudado a recorrer un gran trecho, te ha llevado durante el tiempo suficiente, ha sido un buen vehículo. Ha sido la barca con la que has cruzado -has llegado a la otra orilla, ahora puedes dejar la barca-. Ahora no lleves la barca en tu cabeza. Eso sería de tontos.
El sendero de Buda pasa por la inteligencia pero va más allá de ella. Llega un momento en el que la inteligencia te ha dado todo lo que te puede dar; entonces ya no es necesaria. Entonces, al final, también tienes que abandonarla: su trabajo ha terminado. La enfermedad se ha ido, ahora hay que dejar también el medicamento. Y solo eres libre cuando estás libre de la enfermedad y también del medicamento. A veces sucede que la enfermedad se ha ido, pero te has hecho adicto al medicamento. Eso no es libertad.
Tienes una espina clavada en el pie y te duele. Coges otra espina para poder sacar la que tienes en el pie. Cuando la has sacado con la ayuda de la otra, ¡tiras las dos! No te quedas con la que te ha sido útil. Ya no tiene sentido. El trabajo de la inteligencia es ayudar a hacerte consciente de tu ser. Una vez que ha hecho ese trabajo y tu ser está ahí, ya no hace falta ese instrumento. Puedes decirle adiós, puedes darle las gracias.

Osho. El sutra del corazón




No-mente no significa insensibilidad o ignorancia sino que, por el contrario, se refiere a un estado en el que la mente permanece tan estable que ninguna circunstancia puede perturbarla, un estado en el que la mente permanece tan clara, inmaculada y libre de obstáculos en cualquier situación, que no se identifica con nada, ni siquiera con su propia pureza.

Dahui. La esencia del zen




"Vacío", "calma", "serenidad", "desapego": esta disposición disponible consiste en desprenderse de toda disposición particular, limitada y fija (la del "yo") [...]. No es sólo un estado que prepare al conocimiento, sino que es condición para que éste se ejerza.

Ni juicio ni concepto, ni siquiera una idea; es incluso lo que aparece como una evidencia para la mente, una vez que ésta se ha vaciado de toda idea. En ella se disuelve el enfrentamiento no sólo entre "uno mismo" y el "otro", entre el "esto" y el "eso", utilizando los términos chinos (¿Zhuangzi o mariposa?), sino también según nuestros propios términos, del sujeto y del objeto [...]. Significa, no que la existencia individual no exista, sino que uno deja que su carácter individuado obstaculice la comprensión global y comunitaria de la existencia.


François Jullien. Un sabio no tiene ideas




La mente que cree en la existencia de una verdad objetivable (ya sea una verdad comprendida o de una verdad que no ha sido comprendida) o que considera que la verdad reside en morar en una mente en blanco, no ha comprendido aún la libertad, en cuyo caso tropieza consigo misma, se identifica con esto, se aferra a aquello y no quiere soltarse porque cree que su quehacer fundamental consiste en encontrar una “casa” segura y morar en ella.


David Loy. No dualidad




- Buscar la mente con la mente (discriminatoria) es el mayor de los errores.

- Si la mente no hace discriminaciones, las diez mil cosas son como son: de la misma esencia.

- Entender el misterio de la Única esencia es liberarse de todos los enredos

- Cuando todas las cosas se ven por igual, se alcanza la esencia intemporal del ser.

- De un solo golpe somos liberados del cautiverio; nada se aferra a nosotros y nosotros no nos aferramos a nada.

- Todo está vacío, claro, autoiluminado, sin el empleo del poder de la mente.

-Aquí, el pensamiento, el sentimiento, el conocimiento y la imaginación no tienen ningún valor.


Sosan. El libro de la nada


Foto: jordi v.

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